La 78ª edición del Festival de Locarno, que se celebrará del 6 al 16 de agosto de 2025, ha anunciado la programación de la sección Pardi di Domani, dedicada a cortometrajes y mediometrajes. Este año, tres obras con participación española han sido seleccionadas para competir en el Concorso Internazionale: Plancton, de Irene Moray; Primera enseñanza, de Arianny Sánchez y Marina Meira; y Baisanos, de Andrés y Francisca Khamis Giacoman. Las tres son coproducciones internacionales, una fórmula cada vez más consolidada para llevar adelante proyectos de creación contemporánea.
En un contexto donde el acceso a financiación, recursos técnicos y redes de distribución representa un desafío creciente para el cine independiente, la coproducción internacional se ha convertido en una herramienta estratégica para la viabilidad de los proyectos. No solo permite compartir esfuerzos económicos y logísticos, sino que también favorece la circulación de ideas, miradas y lenguajes cinematográficos.
Plancton, dirigida por Irene Moray —autora de Suc de Síndria, ganadora del Goya y el Gaudí en 2020— es una coproducción entre España y Francia. Definida por su directora como “una historia corta corta que es un poema”, la obra presenta una narrativa íntima sobre el despertar emocional de un hombre tras la llegada inesperada de una visitante. El cortometraje cuenta con guion de la propia Moray y está protagonizado por Clara Sans y Malcom McCarthy.

También en competición, Primera enseñanza, de Arianny Sánchez y Marina Meira, es una colaboración entre España y Cuba. El proyecto aborda el bullying en la infancia desde una perspectiva que interpela directamente al mundo adulto. Las directoras plantean una reflexión sobre el origen del maltrato y la responsabilidad social en los procesos de socialización infantil, así como sobre los silencios que lo perpetúan.

Por último, Baisanos, de Andrés y Francisca Khamis Giacoman, es una coproducción entre Chile, España y Palestina que propone una reflexión sobre la identidad y la diáspora. A través de un seguimiento al Club Deportivo Palestino, el cortometraje establece un diálogo entre dos narradores —representantes de Chile y Palestina— que comparten experiencias en torno al exilio, el retorno simbólico y el arraigo a través de lo colectivo.

La selección de estos tres títulos en un certamen de referencia como Locarno evidencia la relevancia de las coproducciones como motor para la innovación cinematográfica. En palabras de Giona A. Nazzaro, director artístico del Festival, Pardi di Domani es un “caldo de cultivo para la experimentación y la creatividad”, un espacio que “sigue cosechando éxitos y lanzando a autores dispuestos a dejar una huella fructífera en el cine contemporáneo”.
Desde la Coordinadora del Cortometraje Español, consideramos que este tipo de colaboraciones transnacionales no solo permite diversificar los modelos de producción, sino también abrir nuevas vías de distribución y visibilidad internacional para el talento emergente. Las coproducciones aportan, además, una riqueza artística que se manifiesta en obras más complejas, plurales y conectadas con los retos actuales del panorama audiovisual.
La participación de Plancton, Primera enseñanza y Baisanos en Pardi di Domani reafirma el compromiso del cine corto español con una producción independiente, valiente y abierta al diálogo intercultural. Una presencia que celebra la fuerza del trabajo colectivo y el potencial transformador de las alianzas creativas entre países.
