Hoy tenemos el honor de entrevistar a José María Flores, director del cortometraje La compañía, que ha destacado en el circuito de festivales y está preseleccionado para los Premios Goya 2025. El cortometraje, que aborda temas de tensión y misterio en un entorno urbano aparentemente cotidiano, ha sido reconocido con el premio al Mejor Cortometraje en el Festival Internacional de Moscú, uno de los 15 festivales más importantes del mundo. José María, reconocido por su capacidad de explorar lo subconsciente en sus relatos, nos adentra en esta experiencia cinematográfica única, donde nada es lo que parece.

1. En La compañía, vemos una narrativa que mezcla la cotidianeidad con una creciente sensación de inquietud. ¿De dónde surgió la idea para esta historia?

    Hace unos años sufrí un accidente de tráfico que me dejó inconsciente dentro de un coche volcado lleno de humo y cristales. Tras recuperarme un poco, aún con el susto en el cuerpo, miré afuera y vi como un grupo de curiosos se había arremolinado alrededor del coche, y allí, estáticos, nos observaban sin ayudarnos. Esa imagen se quedó clavada en mi mente y años después me llevó a escribir “La Compañía”.

    Por otro lado, vengo de hacer varios proyectos más “cerebrales o ingeniosos” y me apetecía hacer algo emocional, algo que te hiciera sentir de verdad, que te erizara la piel. Siempre me han gustado los relatos que consiguen hablar los temas que para mí son importantes como el amor, la muerte, la esperanza, etc. y que consiguen, además, hacerlo de una forma poética como lo conseguían Bradbury o Poe, a los que amo y por los que estoy claramente influenciad. El hablar de estos temas universales para el ser humano creo que es uno de los motivos por los que el cortometraje está teniendo un recorrido internacional tan potente.

     Llevamos más de 100 selecciones en festivales, 30 premios internacionales, entre ellos el gran premio en el festival Internacional de Moscú, una candidatura al Goya y estamos además en la primera ronda de los Oscars, algo, que, en un periodo tan corto de tiempo, no es común. Pero, lo que más me llena, es que esté siendo valorado el esfuerzo de todo equipo, ya que fue un proyecto extremadamente desafiante y arriesgado para todos los departamentos y ver la recepción que está teniendo el trabajo de las casi 200 personas que saltaron al vacío en esta locura de proyecto, me hace sentir muy orgulloso.

    2. Uno de los aspectos más destacados del corto es la interpretación de Alberto Amarilla y Elisabeth Larena. ¿Qué aportaron ellos a los personajes y al tono general del cortometraje?

    Todas y cada una de las decisiones de dirección y el empeño de cada departamento estaba puesto en emocionar al espectador y creo que se ha conseguido, pero, definitivamente son Alberto Amarilla y Elisabeth Larena los actores protagonistas de “La Compañía” con unas interpretaciones que te agarran y te arrastran irremediablemente al cenit de la historia, los que le dan alma al cortometraje. 

    Trabajar con ellos ha sido una maravilla, primero poque ambos tienen un talento descomunal, y segundo porque son amigos con los que me divierto y disfruto cada segundo.

    3. La ambientación en Cáceres juega un papel crucial en la atmósfera del corto. ¿Qué te llevó a elegir esta ciudad como escenario y cómo influyó en la narrativa?

    Rodamos en Cáceres, en principio por temas de financiación, pero al final resulto ser una gran decisión. Mi objetivo era rodar en una avenida grande que pudiera ser lo suficientemente reconocible para pertenecer a cualquier capital europea. El rodaje allí la verdad es que fue algo épico, que en otra ciudad hubiera costado mucho más conseguir. En el centro de Cáceres, cerramos una avenida de cuatro carriles para recrear un accidente. Con ventanas de luz de apenas 45 minutos al día, el equipo trabajó con una precisión milimétrica y una pasión que aún me conmueve. En tres jornadas conseguimos lo que originalmente estaba planeado para seis. Cada departamento –arte, vestuario, efectos visuales– dio lo mejor de sí, y eso se siente en cada fotograma.

    4. Sabemos que el corto aborda cómo lo ordinario puede convertirse en algo extraordinario e incluso perturbador. ¿Qué mensaje quisiste transmitir al público?

    La compañía habla de un tema sencillo y universal, aunque muy doloroso, la despedida de un ser querido, algo por lo que todos hemos pasado o vamos pasar tarde o temprano. Creo que lo que hace diferente al corto respecto a otras historias que han tratado esto su punto de vista, más poético y arriesgado.

    5. Tu trayectoria incluye trabajos como La Fièvre, que también recibieron gran reconocimiento. ¿En qué se diferencia La compañía de tus proyectos anteriores, tanto en estilo como en temática?

    Intento abordar cada proyecto plegándome a la historia y de ahí saco la forma de la puesta en escena. Es decir, intento no imponer nada por gusto solo pensar en cual es la mejor forma de contar la historia que vamos a rodar.  Esto evidentemente es imposible y siempre de manera inconsciente supongo que acabo imprimiendo mis gustos., pero no busco referencia simplemente intento imaginar la historia y contarla de la mejor manera posible. Y en cuanto a si hay un estilo o temática común, supongo que sí, pero intento no pensar mucho en eso, una vez escuche a un cineasta español decir que no hay que correr detrás de un estilo personal, que hay que dejar que venga solo a ti haciendo muchos proyectos, y creo que tiene razón.

    6. La música original del corto ha recibido muchos elogios. ¿Cómo fue trabajar con Planeta Murphy y qué papel juega la banda sonora en esta historia?

    Para mí la música es una de las coas más difíciles de los proyectos, probable mente porque es el campo que menos controlo de forma intuitiva. Para mí es como hablar otro idioma, y yo intento, como puedo, expresar lo que quiero en el idioma de “las emociones” y necesito un interlocutor al otro lado que me entienda. He tenido la gran suerte de encontrar a los chicos de planeta Murphy que hacen la música de todos mis proyectos y con los que me entiendo a la perfección, y en especial a Churi González que es una de sus integrantes y tiene un talento increíble.

    7. ¿Qué desafíos enfrentaste durante el rodaje, especialmente al mantener ese balance entre el realismo y el misterio que caracteriza al corto?

    Desde el principio supe que este proyecto sería una locura. Cuando propuse la idea del plano secuencia, recuerdo la mirada incrédula de Laurent, nuestro director de fotografía. Teníamos que realizar transiciones imposibles entre steadicam, grúa, cámara en mano y dron, todo en un solo movimiento. Además, agregamos la dificultad de trabajar con fuego, humo, decenas de extras y música en directo en el propio rodaje y como comentas mantener un tono muy especial. Era casi suicida…y aun así, lo conseguimos.

    8. Ahora que La compañía está en la carrera hacia los Goya, ¿qué planes tienes para seguir promoviendo este proyecto, y qué esperas lograr con su proyección?

    Buenos últimamente se ha hablado mucho, del tema del largometraje basado en corto. Vamos ver que tal va eso y vamos a ver que tal va la shortlist de los premios de la Academia de estados unidos, en cualquier caso, mi objetivo es dar el salto al largo más pronto que tarde.

    9. Para cerrar, ¿qué consejo darías a los jóvenes cineastas que buscan explorar temas complejos y narrativas arriesgadas en el mundo del cortometraje?

    Confiad en vosotros mismos y en vuestra intuición, y no hagáis caso a todos los que os dicen que no se puede. Si se puede.

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