Hoy tenemos el privilegio de conversar con Alicia Albares y Paco Cavero, los directores detrás del cortometraje de ficción Esto No es Noruega, una producción que ha capturado la atención del público y la crítica hasta alcanzar la preselección a los Premios Goya 2025. Este corto, que narra el peculiar y cómico intento de dos hermanos por cumplir el deseo de su padre de tener un funeral vikingo en España, ha cosechado premios en festivales de todo el mundo y ha sido aplaudido por su tono satírico y su ingeniosa mezcla de drama y humor.

En esta entrevista, Alicia y Paco nos compartirán los desafíos, inspiraciones y anécdotas de esta producción, revelando lo que implica llevar una historia de luto y cultura a la gran pantalla con un giro inesperado.

Primero que todo, ¡felicidades por la preselección al Goya 2025! ¿Qué representa para vosotros esta oportunidad en términos de reconocimiento y para la historia que buscáis contar en Esto No es Noruega?

¡Muchas gracias! Fue una alegría inmensa conocer la noticia y, aunque lo tenemos muy complicado pasar a ser finalistas por el gran nivel de todos los cortometrajes candidatos, nos está abriendo una serie de puertas y nos está viendo otro tipo de público que no es el de los festivales. Suena a tópico pero estar ahí ya es todo un reconocimiento para el corto y para nosotros dos.

La premisa de un “funeral vikingo en España” es única y divertida. ¿Cómo surgió la idea para esta historia, y en qué se inspiraron para mezclar el humor con el tema de la muerte?

Bueno, en realidad la idea le apareció a Paco y surgió del título, que fue lo primero que apareció. Le gustaba la frase “Esto no es Noruega” y todo lo demás fluyó solo. La premisa de un funeral vikingo en nuestro país ya dio lugar a la comedia, así que la mezcla de muerte y humor surgió sola. Nos parece interesante tratar la muerte desde esa perspectiva, pues la muerte forma parte de la vida y le da sentido. ¿Por qué no normalizarlo y quitarle hierro, si está claro que morirse es algo natural?

Este cortometraje toca temas de duelo, familia y tradición, pero con un tono satírico. ¿Qué querían transmitir al tratar el luto de una manera menos convencional?

Queríamos hablar de la importancia del entorno familiar en la salud mental de cualquier persona. En ese sentido, la familia puede ser una fuente de traumas y problemas pero también y un refugio y un bálsamo de esos mismos problemas. Esa doble vertiente, o doble cara, de la familia en las vidas de las personas nos pareció un tema muy interesante para explorar desde el humor.

Durante el rodaje, ¿hubo momentos memorables o dificultades al llevar a cabo escenas tan cargadas de comedia y a la vez de emotividad? Nos hemos enterado de que el rodaje paso por dificultades climatológicas, ¿qué pasó y cómo lo resolvistéis?

El momento más memorable fue cuando cantamos la última toma del último plano a filmar en abril del 2023. Teniendo en cuenta que el primer intento de rodaje fue en septiembre del 2022 y que casi más de la mitad del equipo salió volando y la otra se empapó hasta los empastes pues…

Tuvimos mala suerte y un temporal salió de la nada e hizo acto de presencia el segundo día de rodaje y nos fastidió pero bien. Muchas lágrimas, mucho dinero perdido y los ánimos por los suelos. Pero nos armamos de valor y gracias a nuevas productoras que se sumaron a la aventura conseguimos sacar adelante Esto no es Noruega. No es Noruega, no, pero en septiembre de 2022 lo parecía…

¿Cómo trabajaron con los actores para capturar ese equilibrio entre humor y drama? ¿Hubo algún tipo de improvisación en las escenas?

Bueno, es que son todos pesos pesados de la interpretación y así es muy fácil trabajar. Con las primeras lecturas ya vimos que había bastante química entre el elenco y el equilibrio fue sumamente fácil de conseguir. También el hecho de que no se trate de una comedia al uso y llena de gags hace que el hachazo dramático no cante y entre de forma fluida.

Hay una toma, montada, que es totalmente improvisada. No diremos cuál, pero en set nos moríamos de la risa…

El corto ha viajado a varios festivales internacionales, donde ha sido muy bien recibido. ¿Cómo ha sido la reacción del público fuera de España, y qué comentarios o interpretaciones les han llamado más la atención?

La verdad es que hemos viajado poquito para defender el corto. El trabajo y otros proyectos nos han dejado con las ganas en más de una ocasión. Sí tuvimos la suerte de verlo en E.E.U.U, en uno de los festivales más antiguos del mundo (Rochester International Film Festival) y allí descubrimos que hay momentos donde esperábamos la carcajada se guardaba un sepulcral silencio y en otros donde el chiste era muy sutil se partían de risa. Lo importante es que se rieron y no nos deportaron. 

Pero vamos, el humor en cada país es muy distinto. Y eso es lo bonito y enriquecedor de viajar con los cortos, descubrir esa diversidad, esas formas de pensar tan dispares y empatizar con ellas.

La cultura popular en torno a los “vikingos” ha tenido mucho auge en los últimos años. ¿Pensáis que esto ha influido en la recepción de Esto No es Noruega o en la forma en que el público se identifica con la historia?

No lo sabemos pero sí, esa nueva “invasión normanda” fue esencial para crear la figura del padre en nuestro corto. El padre que no está, vamos, que está muerto, pero que le dio muy fuerte por los vikingos…¡Sí hasta se hizo un casco! (Parafraseando al cortometraje).

Hemos tenido bastantes selecciones en países y zonas donde históricamente fueron azotados por los vikingos pero sin embargo en Escandinavia pues… nada. 

Como socios de la Coordinadora, ¿qué consejo daríais a otros directores o guionistas que están trabajando en historias con temas delicados pero con un enfoque humorístico?

Que no le tengan miedo a la comedia. Que ya está bien de pensar que es un género menor o que no merece la pena mirar la realidad desde ese prisma. Las buenas comedias saben retratar y reflexionar sobre las cosas desde la inteligencia y el ingenio. Y eso no es nada fácil. Resulta mucho más original tratar un tema serio desde una mirada divertida o sarcástica que hacerlo de la manera más tradicional… ¡Hay que animarse a buscar nuevos caminos sin miedo al rechazo! Además, los cortos están para ser libres y experimentar. 

Por último, ¿están trabajando en nuevos proyectos? ¿Hay algo en el horizonte que continúe explorando temas de identidad cultural y humor?

Sí, tenemos varios proyectos en el horno, algunos por separado y otros juntos. Largos, alguna que otra idea de corto, novelas y por qué no, un largo basado en la historia de Esto no es Noruega. Pensamos que el corto no es más que una píldora que puede desarrollarse mucho mejor y con muchas posibilidades comerciales. ¿Algún productor en la sala?

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