El cineasta almeriense Daniel Parra, socio de la Coordinadora del Cortometraje Español, nos invita a reflexionar sobre la memoria, el tiempo y la pérdida a través de su cortometraje Geranio, una delicada obra con estructura epistolar basada en conversaciones de WhatsApp. La pieza, inspirada en una experiencia personal del director, ha sido rodada íntegramente en Almería y ha cosechado un notable recorrido por festivales nacionales e internacionales, incluyendo selecciones en el Festival de Málaga, Mecal Pro de Barcelona y FILMETS de Badalona, entre otros. Ahora, Geranio se encuentra entre los cortometrajes de ficción preseleccionados para los Premios Goya 2025.
1. Geranio nace de una experiencia personal, una foto de Google Street View que te marcó. ¿Cómo fue ese proceso de convertir una imagen cotidiana en un relato tan profundo? Cuando recordé que aparecía en Google Maps me di cuenta que había sido encapsulado en un momento concreto, en un Dani concreto. Ese que estaba ahí ya no era yo, había cambiado. Me di cuenta de dónde venía en ese momento, a quién le había enviado el mensaje de que aparecería en Google Street View y cómo había cambiado desde entonces. Fue ahí cuando empecé a tirar del hilo, a bucear entre las conversaciones de Whatsapp de mis amigas y a ver cómo me habían estado contando sus propias pérdidas durante estos años.

2. En el cortometraje abordas temas universales como la memoria y la pérdida. ¿Qué descubriste sobre ti mismo mientras desarrollabas esta historia? Tengo una obsesión con conservar la memoria al mismo tiempo que pienso constantemente en la pérdida, quizá por eso nunca borro conversaciones de Whatsapp que me parecen importantes. Mientras hacía Geraniome di cuenta de cómo me relaciono con mis amigas. Iba leyendo conversaciones de hace tres, cuatro años relacionadas con su pérdidas, con momentos duros de sus vidas y me sentí tremendamente afortunado por tener esa confianza con ellas. Fue curioso también ser consciente de que esas conversaciones no las tenía con mis amigos masculinos, o al menos no al mismo nivel.
3. La estructura epistolar a través de conversaciones de WhatsApp es poco convencional. ¿Qué te llevó a elegir este formato para narrar la historia? Llevaba tiempo queriendo hacer un documental epistolar, siempre me ha fascinado este formato. Sin embargo, me parecía demasiado artificial recurrir a cartas que ya no enviamos, al menos no de forma usual. Me di cuenta que Whatsapp es la manera más corriente que tenemos de comunicarnos, son una especie de cartas del presente. No lo valoramos en el momento, pero si hacemos un acto de relectura nos situamos en ese instante con esa persona, quizá una sensación similar a cuando se leen cartas de un momento concreto.
4. Almería tiene un papel protagónico en el rodaje. ¿Qué significó para ti grabar en tu tierra natal y cómo influyó en el resultado final? Al haber partes ficcionadas en el corto, me apetecía mucho acudir a los lugares reales donde había ocurrido todo, me parecía esencial para reencontrarme con aquel Dani del que estaba hablando y con el que ya no me identificaba tanto. Siempre que pueda rodaré en Almería, para mí está todo ahí, mi esencia está con ese paisaje y me gustaría ahondar más en eso en futuros proyectos.
5. Geranio ha sido reconocido en importantes festivales como Málaga Crea y Alcances. ¿Qué impacto ha tenido este recorrido en la promoción del proyecto? Estamos muy contentos con el camino hecho hasta ahora con Geranio. Haber llegado a lugares tan importantes como el Festival de Málaga, Alcances o el Festival de Cine Europeo de Sevilla es un sueño hecho realidad. Está llegando a muchos sitios y nos están llegando mensajes con respecto al corto que nos emocionan y nos reafirman en lo que creemos. Está haciendo que nuestra planta siga creciendo.
6. ¿Cómo te sientes al ver Geranio entre los preseleccionados a los Goya 2025? ¿Qué expectativas tienes respecto a esta etapa? Fue una sorpresa muy bonita. No lo esperábamos y llegó. Sabemos que es un camino muy difícil llegar a la nominación, pero la promoción que está teniendo nuestro cortometraje a raíz de la preselección en los Goya nos está permitiendo que llegue a mucha más gente, que se vea mucho más y que conozcan esta historia que hemos creado con mucho cariño, que al final es lo importante.
7. En tus propias palabras, ¿qué mensaje principal quieres transmitir al espectador con Geranio? Muchas veces la pérdida es algo que podemos abrazar, quizá no en el momento, pero sí con el tiempo. A veces es bonito volver atrás, a momentos en los que pensábamos que todo estaba oscuro, y darnos cuenta que la vida sigue y abrazarnos a ese yo del pasado y decirle las cosas que solo se pueden decir desde la distancia. A veces incluso hasta podemos reírnos del dramatismo que le atribuimos a ese sentimiento pasado el tiempo. A veces hay que mirarse con distancia para valorar lo que tenemos. Y como le pasó a Almudena Grandes con Luis García Montero, quizá alguien entre y cambie el argumento de tu obra y de tu propia vida.

8. Después de Geranio, ¿en qué otros proyectos estás trabajando o qué nuevas historias te gustaría explorar? No lo tengo muy claro, siempre hay algo, pero todavía hay que bajarlo a tierra. Me gustaría seguir ahondando en la memoria, es algo que me fascina y me inquieta.
9. ¿Qué consejo le darías a jóvenes cineastas que buscan entrar en la industria y participar en eventos como los Goya? Que no se obsesionen. Lo importante es que puedan seguir creando. Que confíen en sus proyectos, que no los hagan pensando en los resultados sino en el proceso y en lo que quieran contar. Que lo hagan desde su visión más personal, que es única. Que no se obsesionen con llegar o no llegar a un objetivo como los Goya. El objetivo debe ser siempre poder contar historias. Lo demás, bienvenido sea, pero siempre es secundario.
