Dos semanas después de los Goya…
La noche de los Premios Goya siempre pasa rápido: emoción, nervios, discursos, abrazos… y de repente todo vuelve a la calma. Con un poco de distancia, es bonito mirar atrás y recordar lo que significan estos premios para el cortometraje.
Desde la Coordinadora del Cortometraje Español queremos volver a felicitar a los ganadores de las tres categorías de cortometraje de este año, tres obras que reflejan la diversidad creativa y la potencia narrativa de nuestro formato.
Mejor cortometraje de ficción – Ángulo Muerto
Dirigido por Cristian Beteta, socio de la Coordinadora, Ángulo Muerto aborda con enorme sensibilidad una historia marcada por el dolor y la búsqueda de respuestas. Protagonizado por Eva Llorach y Carlos Santos, el cortometraje sigue a una pareja que debe enfrentarse al suicidio de su hijo tras sufrir acoso escolar. A través de una puesta en escena sobria y una potente dirección de actores, la obra reflexiona sobre el bullying, la responsabilidad y las heridas invisibles que deja esta tragedia.
El director Cristian Beteta recuerda así el momento dos semanas después de la gala:
💬 “Lo primero que me viene a la cabeza es emoción. Fue un momento muy emocionante que no olvidaré nunca. También pienso mucho en todo lo que he aprendido durante el proceso de Ángulo Muerto: entender mejor cómo funciona la industria y cuál es el camino que puede llevarte hasta algo tan difícil como conseguir un Goya.”

Mejor cortometraje de animación – Gilbert
Dirigido por Álex Salu, Arturo Lacal y Jordi Jiménez, Gilbert es una delicada pieza de animación realizada en stop motion y cut-out, que ha requerido tres años de trabajo y más de 17.000 fotografías para su creación. La historia sigue a Gilbert, un cartero que decide quedarse con un misterioso paquete destinado a su vecino, el trompetista Sullivan, desencadenando un relato lleno de ternura sobre la amistad y la música. La película está producida por Mónica Gallego (Agencia Freak), socia de la Coordinadora.
La productora Mónica Gallego nos comparte también cómo vivió ese momento:
💬 “Cuando escuchas el título de tu película y subes al escenario, lo único que piensas es en todas las personas que han hecho posible ese momento. Cada aportación del equipo, cada experiencia compartida y también el apoyo de la familia y las amistades han sido esenciales para llegar hasta aquí.”
💬 “En nuestro caso, el equipo detrás de GILBERT tiene un relato único que hemos compartido durante la promoción de la película entre las Académicas y los Académicos. Los directores se conocieron en un taller de stop motion para desempleados y desde entonces han desarrollado un camino creativo propio. No estábamos en las quinielas de los medios como cortometraje favorito; sin embargo, la artesanía con la que se ha realizado, su éxito en la distribución internacional a través de Agencia Freak y el cuidado con el que se ha trabajado cada detalle han convertido la película en un ejemplo de éxito. El cortometraje goza de excelente salud y demuestra que todas podemos tener una oportunidad si cuidamos las películas y cuidamos a los equipos que las hacen.”

Mejor cortometraje documental – El Santo
Dirigido por Carlo D’Ursi Fortunato, El Santo es un documental íntimo que explora la figura de su abuelo, Don Carlo Fortunato, un médico rural del pueblo italiano de Senise profundamente querido por su comunidad. A través de testimonios, archivos y una mirada personal, el director investiga la fina línea entre la memoria familiar, la idealización y la realidad de un hombre recordado por su generosidad y dedicación a los demás.

Nos hace especial ilusión que dos de los proyectos premiados cuenten con profesionales socios de la Coordinadora, reflejo de la enorme vitalidad del cortometraje y de la comunidad que lo impulsa cada día.
Porque más allá de la estatuilla, cada Goya a un cortometraje es también el reconocimiento a todo un ecosistema creativo: autoría, producción, equipos técnicos y artísticos, distribuidoras, festivales y público.
Enhorabuena de nuevo a los tres equipos ganadores y gracias por seguir demostrando que el cortometraje está más vivo que nunca.
