Hoy nos despertamos con una gran noticia: dos cortometrajes españoles, “La gran obra”, de Álex Lora, y “París 70”, de Dani Feixas, han sido seleccionados en las shortlists de los Oscar 2025 en la categoría de Mejor Cortometraje de Ficción. Este reconocimiento coloca a España entre los líderes del cortometraje mundial y reafirma el talento y la creatividad de nuestra industria.
Ambas obras son un claro ejemplo de lo que define al cortometraje español: historias potentes y universales, narradas desde una perspectiva única. “La gran obra”, premiada en Sundance y ganadora de un Forqué, nos lleva a reflexionar sobre la desigualdad y las relaciones humanas, mientras que “París 70”, nominado al Goya en la pasada temporada, explora con sensibilidad la memoria y el cuidado familiar, Con Luisa Gavasa y Alain Hernández dejándose el alma en la pantalla.
Estar en las shortlists ya es un reconocimiento importante, pero el objetivo es claro: lograr que estos dos títulos se cuelen entre los cinco nominados definitivos que se anunciarán el próximo 17 de enero.


David contra Goliat: la campaña de promoción
Pero aquí viene el quid de la cuestión. Competir en esta liga no es solo cuestión de talento (que lo tenemos de sobra), también es una carrera donde importan los recursos. Y los cortos españoles no juegan con los mismos presupuestos que sus competidores internacionales, que tiran de campañas económicamente muy grandes en Hollywood. Para que os hagáis una idea: organizar proyecciones privadas, promocionar los cortos o simplemente abrirse hueco entre los votantes es un esfuerzo titánico para equipos que, en muchos casos, ya llegan con el presupuesto justo.
Por eso, ahora más que nunca, necesitamos remar juntos. Hay cerca de 100 académicos españoles en Hollywood, y debemos asegurarnos de que estos cortos lleguen a sus manos para su consideración. Lo repetimos por si alguien se despista: no se puede pedir el voto directamente (las normas de la Academia son estrictas), pero podemos hacer mucho ruido para que vean estas historias y las valoren como merecen.
La cuenta atrás: 17 de enero
Nos quedan cuatro semanas intensas para apoyar estas historias. Desde la Coordinadora, seguiremos trabajando para que los cortos españoles tengan el lugar que merecen en la industria global. Y aunque sabemos que la carrera no será fácil, hoy ya podemos sentirnos orgullosos de lo que hemos logrado.
El cortometraje español es una seña de identidad cultural de nuestro país, y juntos podemos demostrar que su impacto puede ir más allá de nuestras fronteras.


