
Comunicado de las asociaciones del cortometraje español
Las asociaciones que representamos al sector del cortometraje español así como asociaciones y federaciones del audiovisual queremos expresar públicamente nuestra preocupación por el cierre del departamento de cortometrajes de Movistar Plus, y el movimiento de Guadalupe Arensburg al departamento de compras de cine independiente. Durante más de tres décadas, Arensburg ha contribuido a consolidar un tejido profesional y ha demostrado que apoyar el cortometraje es fortalecer el cine en su conjunto.
Su trabajo fue mucho más allá de la adquisición de derechos. Durante más de tres décadas, al frente de la compra de cortometrajes para Movistar+, convirtió esa responsabilidad en un compromiso con el sector. Defendió el cortometraje como un formato cinematográfico con identidad propia, merecedor de espacios de exhibición, de atención y de reconocimiento por sí mismo. Gracias a esa convicción, centenares de obras encontraron una ventana para llegar al público y numerosos cineastas sintieron que había alguien que entendía y respetaba el valor de su trabajo.
Ese compromiso se materializó también en iniciativas que han marcado la historia reciente del cortometraje español, como el Premio Proyecto Corto Canal+, creado en 1997 y posteriormente convertido en el Premio Proyecto Corto Movistar+. Basta revisar la trayectoria de este galardón para comprender su trascendencia: por él han pasado cineastas como J. A. Bayona, Nacho Vigalondo, Alberto Rodríguez, Borja Cobeaga, Félix Sabroso, Daniela Fejerman, Arantxa Echevarría, Clara Roquet, Alauda Ruiz de Azúa, Álvaro Gago, Isaki Lacuesta, Paco Plaza, Daniel Guzmán, Alberto Vázquez, Ian de la Rosa o Sandra Romero, entre muchos otros. Una relación de nombres que habla por sí sola de la extraordinaria capacidad de este premio para detectar, impulsar y acompañar el talento cinematográfico.
Quienes formamos parte de este sector conocemos bien el valor de las personas que, desde dentro de las instituciones y las empresas, creen de verdad en el formato. Guadalupe ha sido una de ellas. Su apoyo ha contribuido a consolidar un tejido profesional y ha demostrado que apoyar el cortometraje es fortalecer el cine en su conjunto.
Queremos trasladarle nuestro agradecimiento más sincero por todos estos años de dedicación, por su cercanía, su profesionalidad y su confianza en el talento de nuestro país. Su aportación deja una huella difícilmente reemplazable en la historia reciente del cortometraje español.
Al mismo tiempo, este cambio nos obliga a reflexionar sobre una realidad que preocupa profundamente al sector. El cortometraje necesita espacios estables de difusión. Necesita ventanas que permitan que las obras lleguen a la ciudadanía, que generen espectadores y que hagan posible que el enorme esfuerzo creativo y económico que supone producir un cortometraje encuentre su destino natural: el encuentro con el público.
Las plataformas audiovisuales, las televisiones y los operadores culturales desempeñan un papel imprescindible en ese objetivo. La existencia de canales de exhibición sólidos no solobeneficiaría a quienes hacen cortometrajes; fortalecería el conjunto del ecosistema audiovisual, impulsaría el talento emergente y enriquece nuestro patrimonio cinematográfico.
Por ello, hacemos un llamamiento para que esta etapa no suponga un retroceso en el compromiso con el cortometraje. Confiamos en que Movistar+ y el resto de agentes del sector continúen apostando por un formato que constituye la base sobre la que se construyen muchas de las carreras cinematográficas de nuestro país.
El cortometraje español ha demostrado, una y otra vez, su extraordinaria capacidad artística y su reconocimiento internacional. Ahora más que nunca necesita ventanas que lo hagan visible. Porque sin difusión no hay público, y sin público no hay futuro.
