En el marco de los cortometrajes preseleccionados para los Premios Goya 2025, destacamos 7:11 Cuarzo, una obra profundamente conmovedora dirigida por Daniel Ortiz Entrambasaguas, socio de la Coordinadora. Este documental explora las cicatrices del abuso infantil y la búsqueda de sanación tras romper el silencio. Con una aproximación sensible y comprometida, el corto reúne testimonios que iluminan las múltiples formas de vivir el duelo y reconstruir la vida tras experiencias traumáticas. A continuación, compartimos la entrevista diseñada para Daniel Ortiz Entrambasaguas, donde profundizaremos en el impacto y mensaje de su obra.
- 7:11 Cuarzo aborda el impacto del abuso infantil desde una perspectiva muy íntima. ¿Qué te inspiró a explorar un tema tan complejo y emotivo en este documental?
Inicialmente íbamos a producir un cortometraje de ficción a una directora novel, donde contaba una historia sobre el abuso sexual entre jóvenes y para ello contacté con Victoria Maldonado, psicóloga especializada en esta materia en Asuntos Sociales de la Administración Pública, para darle rigor con pilares de veracidad a algo tan duro y delicado como es esta temática. Vicky Maldonado nos abrió las puertas de instituciones y asociaciones, donde una de las primeras reuniones fue con la UFAM (Unidad de Familia, Menores y Mujeres) de la Policía Nacional, donde la inspectora jefe con su equipo nos ofrecía los datos por primera vez, ya que es en más del 80 % de todos los casos de abusos sexuales en la infancia, se producen en un entorno familiar directo. De ahí visitamos el SAVA (Servicio de Asistencia a las Víctimas de Andalucía), dependiente de la Consejería de Justicia de la Junta, donde tanto ellos como el Servicio de Medicina Legal y Forense, nos corroboraban sobre ese dato escalofriante. Fue a partir de ahí cuando empezamos a conocer a las propias víctimas de la mano de dichas instituciones y de asociaciones como Redime o Márgenes y Vínculos, donde han salido nuestras protagonistas en este corto documental tras ver a 17 personas y haber sido seleccionadas. Y, por consiguiente del giro a la hora de contar sus propias historias en formato documental. Decidí como productor, que estas historias eran más importantes de contar que aquella ficción, con los testimonios de las propias víctimas en primera persona, dándole más sentido y después de conocer todas ellas para la realización de este formato al que se conoce como una docuficción o docufilm: donde recreamos sus vivencias en ficción con los testimonios de todas ellas frente a la cámara no dejando a nadie indiferente.
Y, es que mientras los medios de comunicación, nos cuentan todos los días los casos que no suponen más del 5% cuando se centran en los desconocidos de las víctimas (internet, RRSS, manadas grupales de desconocidos, etc), ojo que como dicen las personas que hemos conocido, que no se duda de la veracidad de los casos, o bien el otro dato que no llega al 15%, cuando se producen en los conocidos de las víctimas (un vecino, profesor, entrenador o la propia iglesia); pero omiten o pasan por alto donde está todo el grueso. Siendo éste en más del 80% de todos los casos de abusos sexuales en edad infantil, cuando se producen en ese entorno familiar directo: el padre, el tío, el hermano, el abuelo o la madre. Fue a partir de ahí cuando una historia que iba a ser a priori una ficción, descubro por las cifras oficiales desde el Ministerio del Interior y del Laboratorio de la Infancia, que el cáncer en el abuso sexual está dentro de la familia. A partir de ahí y con la ayuda de personal cualificados como en este caso poder contar con una psicóloga especialista en esta temática, abriéndonos las puertas de las instituciones y de las asociaciones que nos llevaron a conocer a las 17 víctimas de diferentes edades (desde 20 a 85 años), donde seleccionamos a tres de ellas que representaran a modo generacional, lo que nuestra sociedad sufre desde que el mundo es mundo.

2. El cortometraje incluye relatos reales. ¿Cómo fue el proceso de trabajar con sobrevivientes para plasmar sus experiencias en la pantalla?
Dichas instituciones y asociaciones, desde el primer momento nos facilitaron conocer a nuestras protagonistas, previo filtro de consultarles a ellas y aceptar estos encuentros. Pensé que para realizar estas entrevistas previas no teníamos que realizarlas en un espacio cerrado. Por lo que no iba a ser en la oficina, en un bar o cafetería, por eso desde el primer momento quise hacerlo en entornos naturales, ya que sobre lo que nos iban a confesar y trasladarnos, era tan importante para ellas, que debía elegir bien un entorno donde se encontraran cómodos. Para ello les propuse 4 lugares diferentes y en plena naturaleza: todos ellos eran a la caída del sol en el atardecer. Uno era en la playa de Cabopino en Marbella, donde María una de nuestras protagonistas lo eligió. Justo al ver el sol en el horizonte, esconderse entre la vegetación y las dunas de dicho paraje, caminando por la orilla de la playa con los pies en el agua del mar. Otro donde Paco (Antonio en el documental, porque no quería ser identificado antes de rodarlo, ya sí); en la Playa del Peñón del Cuervo en Málaga. Con la puesta de sol a nuestras espaldas y la reflexión de colores que tiene sobre el cielo de Málaga a esa hora. Por cierto, fue ahí donde nos revelara algo tan sumamente fuerte como lo que cuenta en el corto documental y que hemos tratado de hacer, que se viera en ese mismo lugar como localización. Y por último Noemí, la más joven denuestros 3 protagonistas, en un bosque de los Pinares de Torremolinos sentados en bancos y mesa de piedra, acompañada de su madre y su música. Ya que fue a través de sus canciones que había compuesto y editado, como nos contaba su historia, algo que nunca olvidaré. De hecho, tienen diferentes denominadores comunes quienes han pasado por este trance, pero destacar que todos se agarran a una disciplina artística para agarrarse y sobrevivir. Propuse otro lugar que nadie eligió, fue subir una montaña lo que se conoce como la Cañada del Lobo en la sierra de Torremolinos, de nivel intermedio con unas vistas de la bahía de Málaga espectacular pero que nadie, igual por la dureza de la subida quiso elegir. A cada uno les hice tres entrevistas previas sin grabar audio, ni filmar imágenes hasta el día del rodaje. Sabía que en cada encuentro nos iban a contar siempre algunas cosas nuevas como así se produjo, incluso hasta el mismo día del rodaje.
3. En tu obra, hablas sobre “romper el silencio y destruir el estigma”. ¿Qué papel juega el cine en abrir espacio para conversaciones difíciles pero necesarias?
El cine tiene algo muy poderoso, y es la capacidad de transformación en nuestra sociedad y que ningún otro género en el mundo lo alcanza. Por esa razón y haciéndolo de la mejor y humilde manera de poder contar sus historias decidí convertirlo en un corto documental que luego se convertirá en un proyecto transmedia: iniciándolo con un cortometraje, para luego hacer el largometraje documental de esta lacra que nos asola, y que queremos rodar el próximo verano, para cerrarlo con una serie, ojalá que así sea.
El mejor premio o reconocimiento entre todos los recibidos y son muchos, es la visibilidad que este cortometraje documental le da a las personas que pasan o han pasado por este trance. A ese gran número de voces silenciadas, porque cuando se refieren a casos sobre abuso en la familia, por lo general se trata de trasladar el problema a países del 2º mundo como México, Perú u otros países de Latinoamérica o bien a países del 3º mundo en África o Asia. Los datos de España son muy similares a países de nuestro entorno y del primer mundo, ya que el informe anual de la ONU y que está a punto de publicarse como cada año por esta época, se indica que esta problemática ocurre también en países como el Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica, Italia, Noruega, Dinamarca, Suecia, EEUU, Australia o Japón. Y es que el abuso sexual en edad infantil en más del 80% se produce en el núcleo familiar, pero no se dice, no se visibiliza. Por eso el cine tiene esa fuerza para llevarlo y tratar de romper el silencio y destruir ese estigma, esa vergüenza y culpabilidad que muchos y muchas sienten. Este corto documental hace ese ejercicio de empatía y pedagogía, porque la revelación es sanación.
4. ¿Cómo fue el proceso de producción? Sabemos que la obra cuenta con una sólida colaboración internacional. ¿Qué aprendizajes obtuviste de esta experiencia?
Toda obra tiene un aprendizaje. De hecho me enfrentaba a algo tan difícil como director de contar estas historias tan fuertes y que la mente humana no está preparada para poder asimilarla. Por eso la decisión de usar diferentes metáforas y emplear el fílmico a la hora de realizarlo. Lo he rodado en súper 8 m/m y súper 16 m/m combinado con el digital. El uso de una paleta de colores y emplear una estética amable al espectador, ha sido compatible con algo tan duro como son las historias que se cuentan de la mano de los testimonios en primera persona. La colaboración internacional en el corto no ha habido, pero en el largo documental que estamos preparando y que rodaremos el próximo verano sí la habrá.
Sabía que una vez elegida a nuestros 3 protagonistas, siempre habría algo nuevo que contar y luego poder modificar en ese proceso de recreación de vivencias en esa fase de producción. Para ello el proceso de pre y producción lo haríamos primero siempre con nuestros 3 protagonistas, ya que como así ocurrió nos encontramos con novedades en el rodaje en sus testimonios. Por ello en un primer fin de semana filmamos con los testimonios, para una semana después, hacer ese proceso de filmación con los actores que recrearían lo que nos cuentan los 3 protagonistas. Realizamos un casting de actores y de niños que interpretarían los relatos de los protagonistas que nos ofrecen en sus testimonios. Informamos a los padres y a todos ellos de lo que esta obra trataba, de cara a poder seleccionarlos, con los permisos necesarios de estos niños y niñas como en todo rodaje. Incluso tuvimos un problema en el mismo set de rodaje, cuando uno de los personajes que hiciera de abuelo, la pareja del actor se puso histérica en el set avisando a los padres de qué iba la historia. Se ve que el actor que interpretaba de abusador, no informó a su pareja de lo que ese rodaje trataba. A esa mujer le dije que igual que no se cuentan con terroristas del ISIS para hacer de terroristas, o a médicos o policías para hacer de su función en un rodaje, los actores que interpretan de abusadores o de asesinos, o de lo que fuere, de una manera u otra no se podrían identificar por ello, ya que son profesionales e interpretan una ficción. Afortunadamente, esa mujer luego pidió disculpas ya que desconocía que su pareja en la ficción representaría un papel feo, de cara a su imagen según ella.
El proceso de selección fue una bendición, algunos de los niños ya les conocía de trabajos anteriores y me daban esa seguridad a la hora de rodar con ellos. Aunque fue una bendición de encontrarnos con Nerea y su voz tan parecida con la de María de niña, o bien a Ada y su parecido físico con Noemí, fue un regalo maravilloso. En el caso de sus padres ya los conocía de otros casting y trabajos anteriores que quedaron finalistas y otros como decía anteriormente, ya habían colaborado conmigo en otros proyectos.

5. ¿Qué tipo de reacción esperas del público y de los miembros de la Academia de los Goya?
Para mí, que sería suficiente para que Académicas y Académicos vean este corto documental. Poder darle a esta lacra una visibilidad que no tiene para poder combatirla. Es una temática muy dura, soy consciente, pero también es necesaria que se conozca. Porque creo firmemente que la manera y el compromiso para tratar de poder erradicarla es un trabajo de tod@s. A través del poder de transformación que tiene el cine, contribuir en poder cambiar la sociedad, empezando por darle una visibilidad merecida e impulsar a que se pueda contar sin culpabilidad y sin vergüenza para poder romper con el estigma.
6. Sabemos que has expresado interés en expandir 7:11 Cuarzo hacia un largometraje. ¿Qué visión tienes para esta versión extendida?
Contamos ya con coproducción internacional de Perú y la productora de Norma Velasquez Suena Perú, con el apoyo del instituto de cine del país andino. A ello se suma, junto con las Ayudas a la Producción de Largometraje Documental de la Junta de Andalucía, Diputación de Málaga y el Premio a las Ayudas al Desarrollo en la pasada edición del Festival de Málaga. Estamos pendientes aún de la convocatoria de Ibermedia y del ICAA ya que nos quedamos a muy poquito de conseguirlas en la edición de este 2024. Pendiente también de cerrar coproducción con Portugal y asistir a la Berlinale EFM ahora en febrero para encontrar un buen agente de ventas internacional especializado en este tipo de proyectos, para tratar de expandirlo por todo el mundo, con lo que será este largometraje documental y que llevaremos a las salas de cine con el título CUARZO. Contaremos con 7 historias en lugar de 3. Repetiremos con los 3 protagonistas del corto documental y le sumaremos 4 historias más, además quiero saber qué hacen estas mujeres y hombres en su día a día. Todos ellos y ellas, con una disciplina artística a modo de tabla de salvación para poder salir adelante de lo vivido. Los casos que estamos viendo, sobre un total de 35 personas entrevistadas, te revientan la cabeza. Uno no entiende cómo puede haber personas en nuestra sociedad con tan alto grado de sociopatía, en el núcleo familiar directo y que a pesar de todo se normalice a lo largo de los siglos. La realidad supera toda la ficción con estas historias que estoy conociendo.
Quiero contar también qué son las Salas Gesel que está evolucionando a las Salas Barnahus, para evitar lo que una de nuestras protagonistas nos relata en este cortometraje y lo que pasó: cómo la justicia no fue del todo justa, haciéndole pasar por un calvario de 7 años hasta que se produjo el juicio desde los 12 a los 19 años y la revictimización que ello implica en esa pérdida de su adolescencia además de robada la inocencia en edad infantil. Eso también hay que contarlo y saber de esa evolución en lo que se conoce como pruebas pre constituidas que no se han tomado en cuenta, hasta hace escasamente unos pocos años atrás. Algo bueno dentro de este infierno por el que pasan todos los que lo han sufrido. Desgraciadamente las instituciones, los juzgados, los centros especializados y asociaciones están desbordadas. Esto es más serio de lo que aquí se presenta y hay que poder ponerle remedio entre todos.
7. 7:11 Cuarzo se suma a una carrera con múltiples reconocimientos internacionales. ¿Qué hace que este proyecto sea especial dentro de tu filmografía?
Llevo 27 años en esta industria y 20 de manera profesional. Nunca antes un trabajo nos ha llevado tan lejos. Estamos como finalistas en los Premios Goya previo a las nominaciones y también como candidatos a la 97 Edición de los Premios Oscar para consideración de los Académicos al Mejor Cortometraje Documental. Aunque para mí, el mejor premio es cuando en algún lugar remoto de tantos por los que he pasado con la proyección de 7:11 CUARZO, como por ejemplo en Pernik en Bulgaria; Miguelturra en Ciudad Real; Montaverner en Valencia; en Marsella, Francia o Genalguacil, Arriate o Benaoján en la provincia de Málaga; cuando alguien se me acerca y me dice: ” Gracias, yo también he pasado por aquí y nunca lo he contado. Gracias por la valentía al contar estas historias y mostrar al mundo esta realidad tan dura”. Y, esto es lo que lo hace especial y por lo que te sientes que has hecho un bien a la sociedad. Ese es el mejor premio que uno pueda recibir.
